IN FLAMES + GOJIRA + SONIC SYNDICATE
15 de octubre de 2008
Sala La Riviera, Madrid.

            Día de diario, día laboral, yo dudaba de la asistencia a este esperado concierto, pero dio igual, cuando aparecí a un par de horas de que abriesen las puertas ya había unas 80 personas delante mía, y la cola creció a mis espaldas en cuestión de minutos. Cuando el metal ruge no hay excusas. Para abrir boca comenzaron los jóvenes Sonic syndicate, que nos presentaban su último compacto, “Love and other disasters”, descargando un metal cercano al death melódico o al actual metalcore. Salieron a escena con unos atuendos bastante emo, tocando con actitud y buenas tablas, aunque no está de más mencionar que el principal atractivo de este grupo reside en la preciosa bajista que centró toda la atención del personal. Cuajaron una acertada actuación, pero bastantes de los allí presentes no conocían sus temas, a pesar de que se formó un pogo 100% americano en el centro de la pista con la gente que ya tenía ganas de marcha.

            De seguido salieron los franceses Gojira, haciendo su particular death metal progresivo, los cuales también nos presentaban su nuevo disco, “The way of all flesh”. En este punto el ambiente ya se iba caldeando bastante, gozaron de un sonido brutal e hicieron las delicias de los amantes del metal “machacacuellos”. Tocaron temas nuevos como “Oroburus”, “Vacuity” o “Toxic garbage island” junto con clásicos como “Clon”, “Remembrance”, “Flying whales” y “The heaviest matter of the universe”.
  
            Ya terminados los teloneros, un telón blanco tapó el escenario para sorpresa de los asistentes. In flames saltó a escena tocando “The chosen pessimist” tapados por la tela de forma que entre los juegos de luces y sombras de sus siluetas crearon un espectáculo digno de ver. Cuando casi había terminado el tema, cayó el telón con el grito efervorizado de los fans y comenzaron su recital: el show se centró en una mezcla de sus temas nuevos de su nuevo disco “A sense of purpose” junto con sus clásicos modernos y antiguos, de tal manera que al comienzo sonaron “I'm the highway”, “Vanishing light” y el nuevo single llamado “The mirror's truth”, prosiguiendo con temas de la vieja escuela como “Zombie Inc.”, “The hive” y “Satellites and astronauts”. A continuación de esta mirada al pasado nos noquearon con dos pedradas seguidas como “System” y “Pinball map”. Volvieron a retomar los temas nuevos con “Move through me”, el temazo “Alias”, “Delight and angers” y “Sleepless again”, los cuales tuvieron una muy buena acogida y sonaron realmente bien.

          

  La banda sonaba potentísima ya que gozaron de un gran sonido, acompañado desus siempre acertados samplers, con la voz del cantante Anders Friden limpia y desgarradora, y con el gran colorido y efectista juego de luces y pantallas, donde nos mostraban los estribillos de algunos de sus temas, imágenes referentes a la temática de las canciones y simbología  típica de In flames, haciendo de este concierto algo difícil de olvidar. Retomando el hilo de las canciones, los suecos de Gotemburgo volvieron a sus fueros clásicos deleitándonos con “Colony” y un popurrí compuesto por “Dead god in me”/”The Jester race”/y el riff inicial de “Behind space 99”, cosa que dejó con las ganas a la mayoría del público, ya que éste último era uno de los temas más esperados y al final no entró en su set-list. Después de esto, ya se acercaba el final y decidieron no dejar a títere con cabeza: tronaron “Cloud connected”,  la espectacular “My sweet shadow”, la bella “Come clarity” y estalló la locura con el tema más aclamado, “Only for the weak”, en el cual no hubo alma que no parara de saltar. El público cantó entregado y el grupo gozó al ver aquel mar de manos levantadas.    La recta final nos terminó de machacar con los impresionantes “The quiet place”, “Trigger” y “Take this life”, consiguiendo que el calor se hiciese prácticamente insufrible en un caótico ir y venir de gente.

          Con el concierto finalizado, solo queda poner algún punto negro, como la no inclusión de algún tema más antiguo como “Behind space 99”, “Insipid 2000” o “Episode 666”, aunque ya el set-list fue bastante más largo de lo esperado. Quitando esa salvedad, el concierto fue prácticamente perfecto, con un ambientazo difícilmente esperable siendo miércoles, llenando casi hasta los topes la sala que ya de por sí es francamente grande y por la gran cantidad de temas nuevos incluidos en el show. En resumidas cuentas, un conciertazo que demuestra que In flames es una de las mejores bandas de metal de la actualidad.

TEXTO: DAVID KOMA